Cerrar los ojos e imaginarte como la excepción de mis historias,
idealizarme como una persona diferente capaz de compartir tanto
e idealizarte como la persona capaz de recibirlo.
cerrar los ojos y traer tu cara de nuevo a mis pensamientos,
recordar la seguridad que dan tus brazos, tu calor y tu aliento.
cerrar los ojos y pretender que no conozco el final que nos espera.
cerrarlos, cerrarlos fuerte y dejarme llevar por la utopía de encontrar en ti a un compañero dispuesto a no olvidar su pasado ni el mío, si no a convertirlos en el vehículo para escribir un libro diferente con lo que cada uno haya aprendido...
cerrar los ojos, cerrar los ojos, cerrarlos fuerte...
¡Despierta niña!
es demasiado tarde...
No hay comentarios:
Publicar un comentario