lunes, 10 de diciembre de 2012

Segunda fractura en 10 de Diciembre


Una despedida más
con la misma intensidad que en la adolescencia pero sin ánimo de llorar espasmódicamente...
menos sorprendida de haber sido engañada
pero igual de vulnerable ante el hecho
escribiendo naderías porque no me atrevo a que veas
en qué poco tiempo me puse en tus manos,
porque ni siquiera sé si puedo reclamar algo,
y sobre todas las razones porque recurriré a estas letras cuando al verte quiera olvidar
que fuiste sólo otro producto de mi terca, constante y absurda necesidad...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¡Despierta niña!

Cerrar los ojos e imaginarte como la excepción de mis historias,
idealizarme como una persona diferente capaz de compartir tanto
e idealizarte como la persona capaz de recibirlo.

cerrar los ojos y traer tu cara de nuevo a mis pensamientos,
recordar la seguridad que dan tus brazos, tu calor y tu aliento.

cerrar los ojos y pretender que no conozco el final que nos espera.

cerrarlos, cerrarlos fuerte y dejarme llevar por la utopía de encontrar en ti a un compañero dispuesto a no olvidar su pasado ni el mío, si no a convertirlos en el vehículo para escribir un libro diferente con lo que cada uno haya aprendido...

cerrar los ojos, cerrar los ojos, cerrarlos fuerte...

¡Despierta niña!
es demasiado tarde...

martes, 7 de agosto de 2012

Adiós desde el estómago

Qué el mal sabor de boca
y las ganas de vomitar
adopten forma de palabras y alcancen tu mirada
pues quiero hallar en ti
el rostro desfigurado
que tan bien ocultas con bellas palabras,
pues mientras le regalo al capricho
otro pedazo de mí
-entre metáfora y eufemismo-
deseo que mis ganas de pertenecer
tomen forma de navajas
y sin titubear destrocen
tú "bella" forma de ser,
y de paso (¿por qué no?)
hagan lo propio en la que ahora escribe
pues si bien está jugando a la víctima
domina y reconoce su culpabilidad...

Ya no importa que tu recuerdo amenace con vengarte en las noches de soledad,
tampoco que tenga aún en la carne las marcas de nuestra entrega,
ya que sobramos en este mundo
las comunes almas sin fuerza,
dispuestas a intercambiar
arrebatos pasionales por ruido para olvidar.

En fin...

- Qué terminen aquí los juegos
y sean estas letras testigos
de que hoy mando al infierno a tu ego
cómo la esclava que aún soy del mío...


Lau Galicia de madrugada.