Aveces porque te amo espero nunca tengas q padecer ni la mitad del dolor que has provocado,
otras realmente deseo que así sea sólo para comprobar mientras te revuelcas que no eres de piedra
como cuando finges escuchar,
a mi no me corresponde juzgar a nadie y entonces recuerdo que
yo también soy vulnerable ante tus lágrimas y toda tu mierda,
sí, aún me dueles... es ahí donde detengo el coraje una vez más y entro al juego de todos,
me pongo la máscara de la que te cree y sólo me dedico
a esperar malas noticias de nuevo, nada fatídico para ti, sólo una noche más perdida,
un día más en la basura,
una semana de nada acumulada junto a las otras apiladas en casi 25 años,
una arruga más marcada, una nueva cana, otra desilusión,
malas noticias para unos cuantos, si mujer,
los de siempre,
los mal educados para ser aprehensivos,
los egoístas que no te entienden,
los victimarios que te hablan fuerte,
los exagerados que hasta lloran,
los atrevidos que aun te apuestan
y los tontos que te brindan hasta que te canses,
o pierdas en tu propio juego
"una última oportunidad".